EL CREDO CAPITALISTA-CONSUMISTA Y
SU NECESIDAD DE CREYENTES
En uno de los muchos diálogos interesantes de la trilogía “Matrix” le dicen a Morfeo que no
todo el mundo comparte lo que él cree, y Morfeo contesta “mi credo no lo pretende”, sabía
que el resultado de lo que él pretendía no dependía de que la gente creyera lo que él creía,
incluso se necesitaba cierto escepticismo y cierta pérdida de “fe”. Esto no pasa con los que se
dicen liberales, o los que defienden el modelo de capitalismo que ahora esta de capa caída.
Para todos estos y para el sistema en general es indispensable que la gente crea en él y en sus
leyes, de lo contrario se corre el peligro de que sus leyes y recomendaciones de bronce
simplemente no se cumplan.
Para esto crean toda una serie de argumentos y recomendaciones, y si no funcionan lo único
que setiene que hacer es echar la culpa a los actores que están dentro del sistema por
corromper el buen funcionamiento de la máquina perfecta y única de producir felicidad como
es el capitalismo y su consumo. No sé porque, pero esto me suena ya a otros sistemas
monoteístas como el que tiene su base de operaciones en Roma. El Método es sencillo: si todo
va bien, es gracias al sistema y sus bondades. Si todo va mal, es porque los agentes
económicos de alguna manera se han saltado las reglas sagradas.
Ciudadano A, por ejemplo, curioso liberal que defiende la libertad de mercados y el no
intervencionismo, cuando ha puesto directores a dedo basándose en la distancia que separaba
en su juventud su pupitre del de el director elegido, o que dió ayudas billonarias a eléctricas,
dice tener en su poder todas las respuestas para poder salir de la crisis, y todas las causas de
porque se ha caído en ella, curiosamente ninguna de ellas es por culpa de algún fallo sistémico
o porque haya que controlar mas esos fallos. No, para él y otros muchos que ahora están
callados porque no hace tiempo para salir con la bandera neocon, el sistema es la perfección
pura, la base de toda felicidad, y por lo tanto sus leyes hay que seguirlas a pies juntillas. El
escepticismo y el libre pensamiento no caben en la fe consumista-capitalista, porque como se
caiga en el escepticismo sus leyes no se cumplen y el sistema no se perpetúa.
Uno de los ejemplos, y a la vez de las mentiras, de las bondades del sistema es la soberanía del
consumidor y su libertad, la libertad de poder elegir que consumir, no de si se consume o no, si
no de que consumir, eso si, se dice que podemos elegir a que precio consumirlo. Tenemos una
serie de productos que tenemos que comprar, porque como se esta viendo si no se compra el
sistema se para, y ni siquiera somos libres de poder elegir el precio al que lo compramos,
somos precioaceptantes, como decía Smith a Morfeo en la primera Matrix “si estamos aquí no
es porque seamos libres, si estamos aquí, es precisamente porque no lo somos”. Pues eso pasa
con nosotros los consumidores, si estamos comprando o consumiendo no es precisamente
porque seamos libres, somos como un coche en la autopista, solo somos libres de ir donde nos
dejen las salidas que tenga la autopista, nada mas. Si los agentes económicos dejan de
perseguir el mayor consumo, mediante la acumulación de renta, la fe empieza a flaquear y el
sistema deja de ser tan “científico”, se le ve la sotana.
Así, una de las bases para la perpetuación del sistema es dar a quien está dentro de él razones
para defenderlo, propiedad privada y sensación de libertad, la base para que el sistema sea
defendido por sus fieles.
Pero todo este sistema, como sistema de fe que es, sencillamente no funciona cuando la gente
no cree en él, por mucho que los técnicos economistas intenten vestir esta religión con leyes y
fórmulas, sencillamente cuando la gente no cree que cuando los impuestos bajan el consumo y
la inversión sube, o que existe una tasa de intercambio entre inflación y desempleo, o que
toda oferta genera su propia demanda etc. Pues ninguna de sus predicciones se cumple, el
castillo de naipes se cae, simplemente porque la gente no cree, y esto sencillamente es una
forma de fe como otra cualquiera, no es ninguna ciencia, ni ninguna verdad. Si acaso se viste
de verdad revelada en boca de algún salvador de la sociedad y su bienestar.
Eso si, un debate interesante es si existe alguna otra alternativa al consumo como base de
progreso y de desarrollo, ¿hay alguna otra forma de crear prosperidad y bienestar que no sea
todo esto?
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