Ayer se aprobó, gracias a la presión del presidente francés, que curioso, la instauración de la Unión bancaria en Europa bajo la supervisión del Banco Central Europeo (BCE), elemento que haría que el rescate bancario corriera a cargo del BCE y fueran responsables cada uno de los bancos rescatados y el riesgo ya no sería del Estado donde radiquen esos bancos y ese rescate no pesaría en el déficit de ese Estado. Bien, no? una solución perfecta para España y coherente con el sentido común de que no sean las arcas públicas las que paguen los desvaríos de entidades privadas. Bien, pues no, porque se ha retrasado para el 2014, es decir para cuando a España ya no le haga falta porque ya habrá pagado públicamente esas deudas públicas.
Es curioso que la canciller sea protestante y en su vida política crea en los pagos de los pecados y en el purgatorio, quizás tenga el papel del propio dios y crea que es ella quien debe repartir perdones y castigos... Lo malo que tanto perdones como castigos son subjetivos, ya que ni el Estado español pecó en los años de la burbuja (su deficit y % de deuda sobre PIB disminuyó claramente a niveles muy bajos), ni el perdón se lo merecen las entidades alemanas que financiaron la burbuja en los países del sur, burbuja recordemos, de carácter privado y solo privado.
Quizás para el 2014 si que haga falta la recapitalización directa de bancos, o de cajas transformadas en bancos, pero en otro estado llamado Alemania...Purgaotorio, penas e indultos repartidos por la protestante que cree ser la diosa de Europa.
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