Toda la información se ha convertido en un bien de consumo, estamos sobreinformados. Guerras, crísis, decisiones judiciales.... todo pasa como un rayo frente a nuestros ojos y nunca se queda, no somos capaces de asimilar que significa cada una de esas noticias, y por lo tanto no reaccionamos ante ellas.
Nuestra conciencia colectiva está mas desinformada que nunca, mas dormida que nunca. El exceso de información hace de narcótico ante todo lo que pasa y se nos cuenta que está pasando, porque antes de que tomemos conciencia de en que nos afecta lo que nos han contado, ya están bombardeando con otra noticia o suceso y parece que lo anterior ya no existe. No hay capacidad de reacción ante lo que pasa! Uno tiene la sensación de ser atropellado por el torrente de información, como si estuviera en medio de una autopista a punto de ser atropellado por un lado o por el otro sin poder hacer nada para evitarlo.
Esto hace a una sociedad dormida, sin reacción ante lo que le pasa y ante los cambios en su organización, cada vez menos se tiene la sensación de que somos nosotros los que decidimos como se organiza y como funciona la sociedad en la que vivimos.
Y una sociedad que no reacciona ante los cambios que le afectan y no decide ante los cambios que quiere, es una sociedad muerta en realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario